29 de noviembre de 2016

Posición palmera

No hay nada de lo que me apetezca escribir, ni de lo que quiera pensar, ni en lo que quiera esforzarme. Creo que un día despertaré de este sueño pero no sé cuando ni qué será exactamente lo que provoque abrir mis ojos. Motivación ¿dónde estás? ¿por qué me has abandonado? Eras mi compañera incondicional junto con el entusiasmo. Digamos que la motivación era el motor y el entusiasmo la gasolina pero se han esfumado, las habré dejado en algún lado. Quién sabe.

Y recuerdo a la Brigada con nostalgia.

Debe estar en las manos de cualquiera. "Espero que estés portandote bien cacho de lata. Extraño tu libertad". Te cuento que estoy paralizada en el centro de mi propia cultura, familia, ciudad...ahora ya sin tristeza ni reproches, ni explicaciones, ni trabajo... ni nada. Ha empezado a dar igual. No tengo ninguna pista de como puedo transformarme en algo útil para el mundo y a la vez, en alguien que quiera seguir creciendo.  Estoy en posición palmera. Buscando el equilibrio en la planta de los pies.

La aventura del mundo me transformó en un profundo relativismo. Menos mal que quedan los libros.